El sensacionalismo prima a la hora de "sacar tajada" cuando sucede un hecho noticioso. Los periódicos buscan fotografiar desde una visión con la que aumente su nivel de ventas diarias. En este artículo vemos hasta que punto se llega a utilizar el montaje fotográfico y su posterior publicación para crear una repercusión entre la masa social a la que se dirigen.
Por todos es conocida la muerte de la cantante Withney Houston y su posterior funeral. Al siguiente día la fotografía de su rostro dentro del ataúd era portada de los principales periódicos de medio planeta, una fotografía a priori realizada desde una distancia considerable y con signos de haber sido realizada por algún aficionado o un fotógrafo con dificultades para desarrollar su trabajo. Poco después ha sido descubierta la noticia de que aquella persona no era la famosa cantante sino que ni era ella, ni estaba muerta. Se había intentado vender millones de periódicos mediante una fotografía propia del fotoperiodismo popular pero realmente se buscaba el sensacionalismo ya que se rompe con ello muchas de las características morales del fotoperiodismo que hemos estado viendo durante las clases. No se estaba siendo respetuoso con la persona fotografiada, se estaba induciendo a una información engañosa, etc...
La información se ve perjudicada cada vez más cuando la libertad de publicación popular se utiliza para engañar a favor de ganar dinero. Ya no es solo la edición la que se convierte en un aspecto negativo en muchas ocasiones sino que el montaje también es una herramienta de destrucción de información.

Crec que aquest es un exemple més del que vam comentar en classe el dia de les exposicions, tot val a l'hora de vendre. El morbo és el que mana avui en dia, la gent vol vore allò que siga més estrany, més íntim... I açò porta a enganys com aquest que ens has portat. Realment, açò parla molt mal de tots, tant de la societat com dels periodistes, el fet de vore que tot val, dona la imatge de que anem a un pou molt fondo i molt negre. Esperem que la cosa canvie i el periodisme s'oriente de nou cap a la qualitat i la veritat.
ResponderEliminarBon treball, Sergi.
Adrià Sahera